
La inversión privada y pública en Perú creció solo 0,6% en 2023, según el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). Julio Velarde, presidente del BCRP, advirtió que este bajo dinamismo está frenando el crecimiento económico y la creación de empleo formal. En los años de mayor auge, la inversión avanzaba a tasas de 8% anual, lo que impulsaba el consumo y permitía reducir la pobreza de manera sostenida.
Cómo afecta la menor inversión al empleo y al bolsillo
Cuando la inversión se estanca, las empresas postergan proyectos y contratan menos personal. Esto se traduce en menos oportunidades laborales y salarios que no suben al ritmo de la inflación. Por ejemplo, en 2023 el empleo formal privado creció apenas 1,5%, muy por debajo del promedio de la última década. Además, la menor inversión pública retrasa obras de infraestructura, como carreteras y hospitales, que generan empleo temporal y mejoran servicios para la población.
Trabas estructurales y acceso a vivienda
Velarde señaló que el alto costo del suelo urbano y la falta de planificación territorial encarecen el acceso a vivienda. Hoy, una familia necesita más de 18 años de ingresos para comprar un departamento en Lima, según la Asociación de Empresas Inmobiliarias. Las deficiencias en agua, saneamiento y transporte también elevan los gastos mensuales de los hogares, afectando especialmente a quienes viven en zonas periféricas.
¿Qué se puede hacer ante este escenario?
El presidente del BCRP recomendó fortalecer la gestión pública para agilizar proyectos y recuperar la confianza de los inversionistas. Para el ciudadano, esto significa que la reactivación de obras y la llegada de nuevas inversiones pueden traducirse en más empleo y mejores servicios. Mientras tanto, quienes buscan vivienda deben comparar precios y evaluar alternativas de financiamiento, ya que los créditos hipotecarios en soles mantienen tasas promedio de 8,5% anual, según la SBS.
Perspectiva: ¿Cuándo se reactivará la inversión?
Los economistas aún no pueden precisar cuándo la inversión volverá a crecer a tasas que impulsen el empleo y el consumo. Factores como la estabilidad política, la reducción de trabas burocráticas y la confianza empresarial serán clave en los próximos meses. Por ahora, el reto es evitar que la desaceleración se traduzca en un deterioro mayor del mercado laboral y en un acceso aún más difícil a servicios básicos para las familias peruanas.
Analisis
La advertencia de Velarde pone en evidencia que la menor inversión impacta directamente en el empleo y el acceso a servicios básicos. El estancamiento de proyectos públicos y privados limita la generación de puestos de trabajo y encarece la vida diaria. La recuperación depende de destrabar inversiones y mejorar la gestión pública.
Impacto en Peru
Con la inversión creciendo apenas 0,6% en 2023, el empleo formal se ha estancado y los salarios no logran compensar la inflación. Para quienes buscan trabajo o mejores ingresos, la falta de nuevos proyectos significa menos oportunidades y mayor competencia. Las familias que quieren comprar vivienda enfrentan precios elevados y créditos hipotecarios con tasas de 8,5% anual, lo que obliga a destinar más años de sueldo para acceder a una casa propia. Los sectores más afectados son la construcción, servicios y comercio, que dependen de la inversión para crecer. Si tienes un crédito hipotecario, revisa las condiciones y compara alternativas, ya que la oferta de viviendas nuevas podría reducirse si no mejora el ritmo de inversión. Para quienes trabajan en sectores ligados a obras públicas o privadas, es clave estar atentos a nuevas licitaciones y oportunidades laborales. La gran pregunta es cuándo se reactivará la inversión y si el Estado logrará destrabar los proyectos pendientes para dinamizar la economía.
