La cuota no es el costo real
Cuando alguien pregunta “¿me alcanza para comprar este carro?”, casi siempre calcula solo la cuota del banco. Pero esa cuota es apenas una parte de lo que realmente cuesta tener un vehículo: gasolina, seguro, cochera, mantenimiento, SOAT, impuesto vehicular y peajes se suman cada mes — y la depreciación reduce tu patrimonio aunque no la veas salir de tu cuenta.
La pregunta importante no es solamente “¿me alcanza para la cuota?”, sino cuánto de tu ingreso quieres dedicar realmente cada mes a tener ese carro.
