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Finanzas Personales

Reducir plazo de concesiones mineras pondría en riesgo inversión formal y daría ventaja a minería ilegal, advierte IIMP

El Congreso evalúa reducir de 30 a 15 años el plazo máximo de las concesiones mineras. El IIMP advierte que esto podría frenar inversiones formales y facilitar el avance de la minería ilegal, que no paga impuestos ni respeta el medio ambiente. El promedio mundial para desarrollar un proyecto minero es de 28 años, pero en Perú llega a 40 años.

12 de mayo de 20263 min de lecturaPor Equipo DolarPeruHoy
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Reducir plazo de concesiones mineras pondría en riesgo inversión formal y daría ventaja a minería ilegal, advierte IIMP

Contenido

El Congreso debate una propuesta para reducir de 30 a 15 años el plazo máximo de las concesiones mineras en el Perú. Según el Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP), esta medida podría frenar la inversión formal y abrir la puerta a más minería ilegal, que ya representa un grave problema en regiones como Madre de Dios y Puno.

Qué cambiaría con la reducción de concesiones mineras

Actualmente, una concesión minera en el Perú es irrevocable mientras el titular cumpla con los pagos, impuestos y normas ambientales. El predictamen aprobado en la Comisión de Energía y Minas plantea eliminar esa garantía y acortar el plazo a la mitad. Para el gerente general del IIMP, Gustavo de Vinatea, esto equivale a quitarle seguridad jurídica a la inversión: "Nadie invertiría si no tiene certeza de que podrá explotar el recurso por el tiempo necesario para recuperar su capital".

En el mundo, desarrollar un proyecto minero toma en promedio 28 años desde la exploración hasta la operación. En el Perú, el proceso puede demorar hasta 40 años por la burocracia y la complejidad de los permisos. Si el plazo de concesión se reduce a 15 años, muchos proyectos quedarían fuera antes de llegar siquiera a producir, desincentivando la llegada de capitales y tecnología.

Impacto en la economía peruana y en el bolsillo

La minería representa cerca del 10% del PBI y más del 60% de las exportaciones peruanas. Un menor flujo de inversiones formales significa menos empleo directo e indirecto, menos canon para regiones y menos recaudación tributaria. Si la minería ilegal avanza, el Estado pierde ingresos y las comunidades sufren por contaminación y falta de desarrollo sostenible.

Para los trabajadores mineros y proveedores, la reducción de concesiones podría traducirse en menos contratos y menor demanda de servicios. Las regiones mineras, que dependen del canon para financiar obras públicas, verían recortados sus presupuestos. Además, la minería ilegal no paga impuestos ni respeta derechos laborales, lo que precariza aún más el empleo local.

Por qué la minería ilegal se vería favorecida

Según el IIMP, acortar los plazos y aumentar las exigencias solo beneficia a quienes no planean invertir a largo plazo ni cumplir con las normas. La minería ilegal aprovecha vacíos legales y la falta de fiscalización para explotar recursos sin control, dejando pasivos ambientales y sociales. Si las empresas formales se retiran por falta de seguridad jurídica, el espacio lo ocuparán operadores informales o ilegales.

El debate de fondo es cómo equilibrar la necesidad de dinamizar la inversión minera con la urgencia de combatir la minería ilegal y proteger el medio ambiente. ¿Puede el Perú encontrar un modelo que atraiga capitales responsables sin abrir la puerta a más informalidad y daño ambiental?

Análisis

El Congreso busca reducir el plazo de concesiones mineras de 30 a 15 años. Esto pone en riesgo la inversión formal, ya que los proyectos mineros en Perú demoran hasta 40 años en desarrollarse. La medida podría beneficiar a la minería ilegal, que opera sin controles ni aporta al Estado.

Impacto en Perú 💥

Si se reduce el plazo de concesiones mineras, las empresas formales podrían dejar de invertir en nuevos proyectos, afectando el empleo y la recaudación de impuestos. Las regiones mineras recibirían menos canon, lo que impacta en obras públicas y servicios básicos. Para los trabajadores y proveedores, habría menos oportunidades laborales y contratos. La minería ilegal, que no paga tributos ni respeta el medio ambiente, podría ocupar el espacio dejado por las empresas formales, generando más contaminación y menos desarrollo local. Si tienes un negocio que depende de la minería, es momento de revisar tus contratos y prepararte para posibles recortes. Para las familias de regiones mineras, el presupuesto regional podría verse afectado, lo que se traduce en menos inversión en salud, educación e infraestructura. La pregunta es si el Congreso logrará un equilibrio entre atraer inversión formal y combatir la minería ilegal.

Fuente

Fuente: RPP

Revisado por: Equipo Editorial DolarPeruHoy