
Contenido
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones, junto con ProInversión, presentó una cartera de tres proyectos bajo el mecanismo de Obras por Impuestos por más de S/ 530 millones. Las iniciativas están orientadas a acelerar infraestructura estratégica y reducir brechas en distintas regiones del país.
Entre los proyectos destaca la carretera Cusco–Chinchero–Urubamba, Tramo I, con una inversión estimada de S/ 443.8 millones. También se incluyen un puente en La Libertad por S/ 73 millones y otro en Ayacucho por S/ 13.9 millones, beneficiando en conjunto a más de 94 mil personas.
Las autoridades señalaron que estas obras permitirán reducir costos logísticos, mejorar la conectividad territorial, dinamizar el comercio local y generar empleo, reforzando la participación privada en infraestructura pública.
Análisis
La presentación de una cartera superior a S/ 530 millones mediante Obras por Impuestos representa una señal relevante para la economía peruana, especialmente en un contexto donde la ejecución pública enfrenta demoras y limitaciones presupuestales. Este mecanismo permite que empresas privadas financien y ejecuten proyectos prioritarios, recuperando luego su inversión mediante certificados aplicables al pago de impuestos. En términos prácticos, acelera obras que podrían tardar varios años bajo esquemas tradicionales.
El proyecto más importante es la vía Cusco–Chinchero–Urubamba, corredor clave por su conexión con zonas turísticas y productivas. La mejora de esta infraestructura puede elevar el flujo económico en la región, reducir tiempos de traslado y fortalecer la competitividad del futuro aeropuerto de Chinchero. Esto genera un efecto multiplicador en turismo, comercio, servicios y empleo.
Los puentes considerados en La Libertad y Ayacucho también tienen impacto significativo. En muchas provincias, la conectividad vial determina acceso a mercados, salud, educación y cadenas logísticas. Una infraestructura menor en monto puede tener alto retorno social si integra zonas rurales con centros urbanos.
Desde la perspectiva macroeconómica, este anuncio es positivo porque impulsa inversión sin depender exclusivamente del gasto directo del Estado. Además, mejora la confianza empresarial al ofrecer oportunidades concretas de participación privada. Para 2026, Perú necesita sostener motores de crecimiento como construcción e infraestructura, especialmente ante un entorno internacional volátil.
Sin embargo, el verdadero reto no es anunciar carteras, sino adjudicarlas y ejecutarlas con rapidez. Históricamente, varios proyectos públicos han enfrentado retrasos por expedientes deficientes, conflictos sociales o trabas administrativas. Si estas iniciativas avanzan con cronograma claro, podrían convertirse en referencia para nuevas rondas de inversión descentralizada.
En suma, la cartera del MTC confirma que Obras por Impuestos sigue siendo una herramienta útil para cerrar brechas. Si se amplía su uso en transporte, saneamiento y educación, puede contribuir tanto al crecimiento económico como a una mejora tangible en calidad de vida regional.
Impacto en Perú 💥
Para los ciudadanos y empresas regionales, estas inversiones pueden traducirse en menores costos de transporte, rutas más seguras y mayor acceso a mercados. En zonas alejadas, un puente o una carretera mejorada puede reducir horas de traslado y facilitar actividades productivas.
También existe impacto laboral inmediato por la demanda de mano de obra durante la construcción, además del movimiento en proveedores locales de materiales y servicios. En el mediano plazo, mejores vías favorecen turismo, comercio y agricultura. Si la ejecución se concreta sin retrasos, la cartera anunciada puede convertirse en un impulso económico descentralizado importante para 2026.
Fuente
Fuente: Andina