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La economía peruana creció 3.5% en el primer trimestre de 2026, según el Instituto Peruano de Economía (IPE). El impulso vino sobre todo de la construcción, que subió 13.3%, y del comercio, que avanzó 4.9%. Los servicios también aportaron con un crecimiento de 3.1%, especialmente por el buen desempeño de restaurantes, que aumentaron 6.1%.
El Producto Bruto Interno (PBI) de marzo creció 3.2%, por debajo del 3.7% de febrero. El empleo total aumentó 1.3% en el trimestre, lo que significó más de 222 mil nuevos puestos de trabajo. Además, los ingresos promedio de los trabajadores subieron 6.3% en términos reales, el mayor avance desde 2007 fuera del rebote postpandemia.
El sector construcción tuvo su mejor resultado desde 2013, impulsado por el mayor consumo de cemento (14.4%) y el avance de obras privadas y públicas, sobre todo en gobiernos regionales y municipales. El comercio creció por el aumento en ventas de vehículos y el dinamismo en tiendas y mercados.
Impacto de la rotura del gasoducto de Camisea
Las actividades primarias apenas crecieron 0.2% porque la producción de hidrocarburos cayó 15.4% tras la rotura del ducto de Camisea. El IPE calcula que este incidente restó 0.4 puntos al crecimiento trimestral. Sin este golpe, la economía habría crecido 3.9%.
La inversión privada aumentó 13.8%, su mayor salto en más de una década, mientras que el consumo público subió 9.9%. Sin embargo, la inversión pública retrocedió 1.3%.
Mejoras en empleo e ingresos, pero persiste informalidad
La tasa de informalidad laboral bajó de 70.7% a 69.8% en los últimos 12 meses y el subempleo cayó de 43.9% a 41.4%. A pesar de estas mejoras, siete de cada diez trabajadores siguen en la informalidad.
Confianza empresarial en caída y riesgos para el segundo semestre
El IPE advierte que la confianza empresarial tuvo una de sus mayores caídas mensuales en 20 años y se ubicó en terreno pesimista. La incertidumbre electoral y los riesgos internacionales podrían frenar la inversión privada en los próximos meses.
El reto será mantener el ritmo de crecimiento y la mejora en el empleo si la inversión privada se desacelera. ¿Podrá la economía sostener este impulso si la confianza empresarial no se recupera pronto?
Análisis
La economía creció 3.5% en el primer trimestre, impulsada por construcción y comercio. El empleo y los ingresos reales mejoraron, pero la confianza empresarial cayó fuerte. El golpe en hidrocarburos por Camisea frenó un mayor avance.
Impacto en Perú 💥
El crecimiento de 3.5% significa que hay más movimiento en sectores como construcción y comercio, lo que se traduce en más empleos y mejores ingresos para miles de familias. Por ejemplo, si trabajas en construcción, la demanda de mano de obra y servicios relacionados ha subido, lo que puede significar más oportunidades o mejores sueldos. El aumento de 6.3% en ingresos reales ayuda a compensar el alza de precios en productos básicos. Sin embargo, la caída de la confianza empresarial puede frenar nuevas inversiones y afectar la creación de empleo en el segundo semestre. Si tienes un negocio o piensas invertir, conviene monitorear la evolución de la confianza empresarial y la estabilidad política antes de tomar decisiones grandes. Para quienes dependen de sectores primarios, el golpe en hidrocarburos puede significar menos oportunidades laborales. El reto será sostener este ritmo si la inversión privada se desacelera por la incertidumbre electoral.