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El déficit fiscal de Perú alcanzó 3,5% del PBI en 2024, el nivel más alto desde 1992, y la fuga de capitales sumó US$16.638 millones en 2021. Son cifras que no se veían en más de dos décadas y marcan el cierre de un quinquenio (2021-2026) con cuatro presidentes y una economía estancada.
Fuga de capitales y caída de la inversión privada
La incertidumbre política y la falta de confianza empresarial dispararon la salida de dinero del país. Solo en 2021, salieron US$16.638 millones, el 7,4% del PBI, la mayor fuga de capitales registrada en la historia peruana. Esto se tradujo en menos dólares disponibles, presión sobre el tipo de cambio y mayor costo para importar bienes y servicios.
La inversión privada, motor clave del empleo formal, se estancó o cayó en varios trimestres. Las empresas postergaron proyectos y contrataron menos personal, afectando sobre todo a jóvenes y trabajadores informales. El empleo formal creció apenas 1,2% anual en promedio, muy por debajo del 3% de la década anterior.
Déficit fiscal y menor crecimiento económico
El déficit fiscal superó el límite legal de 2,8% del PBI por segundo año consecutivo en 2024, llegando a 3,5%. Esto significa que el Estado gastó mucho más de lo que recaudó, obligándose a endeudarse y reduciendo el margen para invertir en salud, educación o infraestructura. El crecimiento del PBI promedió solo 2,5% anual entre 2022 y 2025, el peor resultado en 20 años, con una recesión de -0,4% en 2023 por El Niño y conflictos sociales.
¿Cómo afecta esto al bolsillo y a las empresas?
Para el ciudadano, el menor crecimiento y el déficit fiscal se sienten en menos empleo formal, salarios que no suben y precios que se mantienen altos. Los créditos hipotecarios y de consumo se encarecieron por la mayor percepción de riesgo país. Los importadores pagaron más por el dólar, encareciendo productos como electrodomésticos, autos y tecnología. Las empresas, sobre todo pymes, enfrentaron tasas de interés más altas y menos acceso a financiamiento.
Si tienes deudas en dólares, revisa tus cuotas y evalúa opciones de refinanciamiento. Los ahorristas en soles vieron menores tasas de interés reales, mientras que quienes apostaron por dólares tuvieron más volatilidad. Para los próximos meses, será clave monitorear si el nuevo gobierno logra recuperar la confianza empresarial y controlar el déficit fiscal, factores esenciales para que la economía vuelva a crecer y el empleo formal se recupere.
Análisis
El déficit fiscal y la fuga de capitales alcanzaron niveles récord entre 2021 y 2026. Esto refleja la desconfianza de inversionistas y empresas, y limita la capacidad del Estado para impulsar la economía. El impacto se traduce en menos empleo formal, créditos más caros y menor inversión en servicios públicos.
Impacto en Perú 💥
Con un déficit fiscal de 3,5% del PBI y una fuga de capitales de US$16.638 millones, el bolsillo de los peruanos sintió el golpe: menos empleo formal, salarios estancados y precios altos. Los créditos hipotecarios y de consumo subieron de costo, afectando a quienes tienen deudas en dólares o buscan financiamiento. Importadores y empresas pequeñas enfrentaron mayores tasas de interés y dificultades para acceder a préstamos. Si tienes deudas en dólares, revisa tus cuotas y evalúa refinanciar. Para ahorristas, la volatilidad del tipo de cambio complicó decidir en qué moneda guardar el dinero. En los próximos meses, será clave ver si el gobierno puede recuperar la confianza y controlar el déficit, lo que podría mejorar el acceso al crédito y la estabilidad de precios.