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El Perú creció solo 2,5% anual entre 2023 y 2026, pese a que los precios de exportación subieron 12,5% cada año, según Waldo Mendoza, exministro de Economía. En el mismo periodo, la inversión apenas avanzó 3% anual, muy lejos del 13% que se registró entre 2003 y 2013, cuando el país aprovechó otro ciclo de buenos precios internacionales.
Por qué el crecimiento económico no se traduce en bienestar
Mendoza explica que, aunque el entorno internacional favorece al Perú con precios altos de minerales como el oro y la plata, la gestión pública se ha debilitado. Los ministros de Economía y de otros sectores ya no tienen el peso técnico ni político de antes, lo que frena la capacidad del Estado para ejecutar proyectos y atraer inversión privada. Además, la inseguridad y el avance de economías ilegales desincentivan la inversión, tanto de grandes empresas como de pequeños negocios.
Impacto directo en empleo, salarios y servicios
El bajo crecimiento económico tiene consecuencias concretas: menos empleo formal, salarios que no suben y servicios públicos que no mejoran. Por ejemplo, si el PBI creciera al 6% anual como en la década pasada, el salario mínimo y el empleo formal podrían duplicarse en menos de 15 años. Pero con el ritmo actual, la mejora es lenta y muchos peruanos siguen en la informalidad. Mendoza advierte que el aumento del gasto fiscal, impulsado por normas del Congreso, puede agravar el problema si no se traduce en inversión eficiente y sostenida.
¿Qué puede hacer el ciudadano?
Para el peruano de a pie, este estancamiento significa que el costo de vida sube más rápido que los ingresos. Las familias deben ajustar su presupuesto, priorizar gastos y buscar alternativas de ingreso. Los pequeños empresarios deben ser cautos antes de invertir y comparar bien las tasas de interés. Mendoza insiste: sin crecimiento económico real, no hay forma de que los índices de desarrollo humano —como salud, educación y calidad de vida— mejoren de manera sostenible.
La gran pregunta es cuánto tiempo más podrá el Perú sostener buenos precios de exportación sin traducirlos en mejoras reales para la mayoría de peruanos.
Análisis
El Perú desaprovecha precios internacionales favorables por mala gestión pública y baja inversión. Esto impacta directamente en empleo, salarios y servicios básicos. Mendoza alerta que sin crecimiento económico sostenido, el desarrollo humano seguirá estancado.
Impacto en Perú 💥
El crecimiento económico lento afecta el bolsillo de todos: los salarios suben menos, el empleo formal avanza despacio y los servicios públicos no mejoran. Si el PBI creciera al 6% anual, el salario mínimo y el empleo formal podrían duplicarse en 15 años, pero con el ritmo actual, la mejora es mínima. Para quienes tienen negocios, la baja inversión y la inseguridad dificultan crecer o contratar más personal. El aumento del gasto fiscal sin eficiencia puede traducirse en más impuestos o inflación a futuro. La acción práctica para el ciudadano es ajustar el presupuesto, priorizar gastos y comparar bien antes de endeudarse o invertir. Si tienes un pequeño negocio, evalúa bien los riesgos antes de expandirte. Para quienes dependen de servicios públicos, la mejora será lenta mientras no se recupere el crecimiento.