
Contenido
La pesca industrial de anchoveta solo ha logrado desembarcar 450 mil toneladas, el 24% de la cuota asignada para la primera temporada de 2026. El motivo: el mar más cálido y la presencia de juveniles obligaron a suspender la faena en varias zonas, según confirmó Jéssica Luna, presidenta de la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP).
Por qué la pesca está paralizada
El mar peruano se ha calentado más de lo habitual este año, según reportes del ENFEN. Esto hace que la anchoveta, principal recurso pesquero del país, se desplace a zonas más profundas y se mezcle con juveniles, que no pueden ser capturados para proteger la sostenibilidad del recurso. Por eso, el Ministerio de la Producción ordenó suspender la pesca en áreas críticas para evitar la sobreexplotación de ejemplares jóvenes.
La cuota inicial era de 1,91 millones de toneladas, pero con solo un cuarto de ese volumen capturado y la temporada en pausa, el sector enfrenta una fuerte incertidumbre. Si el fenómeno de El Niño se agrava y no se autoriza una segunda temporada, el golpe será mayor.
Impacto directo en exportaciones y empleo
La anchoveta es la base de la harina y aceite de pescado, productos que representan más del 7% de las exportaciones totales del Perú. En 2025, el sector pesquero generó más de US$2.500 millones en divisas y empleó a más de 250 mil personas, entre directos e indirectos. Una campaña fallida reduce ingresos fiscales, afecta a los trabajadores de plantas y embarcaciones, y encarece insumos para la industria avícola y acuícola local.
¿Qué puede hacer el consumidor y el sector?
Si la segunda temporada no se concreta, los precios de productos derivados como el aceite de pescado y alimentos balanceados subirán, afectando a quienes consumen pollo, huevos y pescado. Las empresas exportadoras deberán ajustar sus proyecciones y buscar alternativas para mantener empleo. Para los consumidores, conviene monitorear precios de alimentos básicos y, si es posible, anticipar compras de productos que suelen encarecerse cuando la pesca cae.
Lo que hay que seguir de cerca
En las próximas semanas, el ENFEN y el Ministerio de la Producción evaluarán si las condiciones del mar permiten reabrir la pesca. El sector pesquero y los consumidores deben estar atentos a los anuncios oficiales, ya que una segunda suspensión podría impactar el precio de alimentos y el empleo en la costa norte y centro del país.
Análisis
El mar más cálido y la suspensión de la pesca de anchoveta ponen en riesgo una de las principales fuentes de divisas y empleo del Perú. Si no hay segunda temporada, el impacto se sentirá en exportaciones, precios de alimentos y trabajo en la costa.
Impacto en Perú 💥
Con solo el 24% de la cuota de anchoveta capturada, las plantas procesadoras trabajan a media máquina y miles de empleos temporales están en riesgo. Si no hay segunda temporada, el precio de la harina y aceite de pescado subirá, lo que encarecerá el pollo, los huevos y el pescado en los mercados. Exportadores perderán ingresos y el Estado recaudará menos impuestos. Los trabajadores del sector podrían ver recortes o suspensión de contratos. Para quienes dependen de insumos derivados de la pesca, conviene revisar contratos y anticipar compras antes de posibles alzas. El consumidor debe estar atento a los precios de alimentos básicos en las próximas semanas.