
Analisis
La norma cambia principalmente a los trabajadores independientes, que ya no estarán obligados a aportar a pensiones. En la práctica, esto significa que podrán decidir si aportan o no. En el corto plazo, puede representar más dinero disponible. Sin embargo, también implica que dependerá de cada persona ahorrar para su jubilación.
El Gobierno aprobó un decreto supremo que elimina la obligación de aportar al sistema de pensiones para los trabajadores independientes a partir del año 2028, estableciendo un esquema completamente voluntario.
La medida se enmarca en las modificaciones de la Ley N.º 32445 y en la actualización del reglamento de la Ley de Modernización del Sistema Previsional (Ley N.º 32123).
Según el Decreto Supremo N.º 061-2026-EF, la afiliación obligatoria se mantendrá únicamente para los trabajadores en planilla, quienes deberán elegir entre el Sistema Nacional de Pensiones (SNP) o el Sistema Privado de Pensiones (SPP) dentro de los 10 días de iniciar labores.
En el caso de los trabajadores independientes, los aportes serán voluntarios, y solo se considerarán si deciden realizarlos. Asimismo, se establece que los trabajadores bajo régimen CAS serán considerados como dependientes para efectos previsionales.
La norma también refuerza la responsabilidad de los empleadores, quienes deberán verificar la afiliación de sus trabajadores, bajo riesgo de sanciones.
Además, se actualiza la Unidad de Aporte (UdA), que servirá como referencia para calcular los aportes en ambos sistemas previsionales.
Este cambio permitirá a los trabajadores independientes disponer de mayores ingresos en el corto plazo, al no tener que realizar aportes obligatorios.