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El 43% de los CEO en Perú planea vender activos o reordenar su portafolio en los próximos 12 meses, según el informe EY CEO Outlook 2026. Este movimiento responde a la incertidumbre política y económica que marca el año preelectoral, donde las empresas prefieren fortalecer caja y reducir riesgos antes que apostar por expansiones agresivas.
Por qué las empresas venden activos y frenan inversiones
El informe de EY revela que el 30% de los ejecutivos también prevé concretar desinversiones, es decir, desprenderse de unidades de negocio no estratégicas. El principal motivo es el aumento del riesgo país, que encarece el financiamiento y reduce el apetito de los inversionistas. Las tasas de interés siguen altas, lo que hace menos atractivas las adquisiciones y proyectos de crecimiento.
Renzo Monroy, abogado corporativo, explica que en años electorales “el dinero se vuelve conservador”. Los inversionistas aplican una prima de riesgo país, lo que baja la valorización de nuevos proyectos. Así, muchas empresas optan por esperar y priorizar liquidez, en vez de endeudarse para crecer.
Impacto en el mercado y en el bolsillo
Cuando las empresas venden activos o frenan inversiones, el efecto se siente en el empleo y en la cadena de pagos. Si una empresa posterga una expansión, deja de contratar personal y de comprar insumos a proveedores locales. Para los trabajadores, esto puede traducirse en menos oportunidades laborales o en la postergación de aumentos salariales. En sectores como construcción, retail y servicios, la menor inversión puede significar menos proyectos y menos ventas.
Para quienes tienen negocios que dependen de grandes empresas —proveedores, consultores, transportistas—, la cautela empresarial implica menos contratos y pagos más lentos. Si tienes un crédito empresarial, el encarecimiento del financiamiento puede elevar la cuota mensual: un préstamo de S/100,000 a 36 meses, con una tasa que sube de 10% a 13%, implica pagar S/5,000 más en intereses en todo el periodo.
¿Qué pueden hacer las empresas y los trabajadores?
En este escenario, las empresas priorizan fortalecer caja, reducir deudas y vender activos no estratégicos. Los trabajadores y proveedores deben prepararse para un año de menor dinamismo: revisar contratos, buscar diversificar clientes y cuidar la liquidez. Para quienes piensan invertir o tomar créditos, conviene comparar tasas y evaluar si es mejor esperar a que el panorama político se aclare.
¿Hasta cuándo durará la cautela empresarial?
La gran pregunta es cuánto tiempo se mantendrá esta actitud conservadora. ¿El resultado electoral traerá mayor confianza o prolongará la incertidumbre? Por ahora, las empresas prefieren esperar antes que arriesgar capital en un entorno volátil.
Análisis
El 43% de los CEO en Perú planea vender activos o reordenar su portafolio en 2026. La incertidumbre política y el mayor costo del financiamiento llevan a las empresas a priorizar liquidez y reducir riesgos. Esto frena el empleo y la cadena de pagos en sectores clave.
Impacto en Perú 💥
La decisión de las empresas de vender activos y frenar inversiones afecta directamente el empleo y los ingresos de proveedores y trabajadores. Si una empresa posterga una expansión, deja de contratar personal y reduce compras a proveedores, lo que puede traducirse en menos oportunidades laborales y pagos más lentos. Para quienes tienen créditos empresariales, el alza de tasas encarece la cuota mensual: por cada S/100,000 prestados a 36 meses, una subida de 3 puntos porcentuales en la tasa implica S/5,000 más en intereses. Sectores como construcción, retail y servicios sentirán el impacto en menor demanda y menos proyectos. Si eres proveedor o tienes un negocio dependiente de grandes empresas, conviene revisar contratos, diversificar clientes y cuidar la liquidez. Para quienes piensan invertir o endeudarse, es prudente comparar tasas y considerar si conviene esperar a que el panorama político se aclare.