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El empleo en Lima Metropolitana creció 6,1% entre febrero y abril, alcanzando casi 5,9 millones de personas ocupadas, según el INEI. Es el mayor salto en 43 trimestres móviles, es decir, casi cuatro años. Sin embargo, detrás de este avance, el subempleo también se aceleró y llegó a 2,1 millones de personas, un aumento de 3% respecto al mismo periodo del año pasado.
Subempleo por ingresos: más trabajo, pero menos plata
De los 2,1 millones de subempleados en Lima, 1,7 millones trabajan más de 35 horas semanales, pero no ganan lo suficiente para cubrir una canasta básica. Este grupo creció 3% en un año. Además, 361.200 personas quieren trabajar más horas, pero no encuentran dónde hacerlo, lo que representa un alza de 3,2%.
Desempleo baja, pero la calidad preocupa
La tasa de desempleo en Lima cayó a 5,3%, su nivel más bajo en tres trimestres móviles. En cifras, 328.800 personas buscaron empleo activamente, 5,2% menos que el año pasado. Sin embargo, el crecimiento del empleo se explica más por la creación de puestos de baja calidad que por empleos formales y bien remunerados.
¿Qué pasa en el resto del país?
A nivel nacional, el empleo también creció: la población ocupada sumó casi 17,6 millones en el primer trimestre, un avance de 1,3%. Esto ocurrió en un contexto de crecimiento económico de 3,53% en el primer tramo del año. Sin embargo, la tendencia al subempleo se repite fuera de Lima, sobre todo en regiones donde la informalidad supera el 70%.
¿Por qué sube el subempleo?
Según economistas del IPE, el regreso de jóvenes al mercado laboral, muchos en condiciones precarias, explica parte del aumento del subempleo. La recuperación económica genera más puestos, pero la mayoría son informales o con sueldos bajos. Esto afecta la capacidad de las familias para cubrir gastos básicos y limita el ahorro.
¿Qué mirar en las próximas semanas?
Habrá que seguir de cerca si el empleo adecuado logra crecer o si el subempleo sigue ganando terreno. También es clave observar el impacto de la inflación en los salarios y si las nuevas políticas laborales logran formalizar más empleos. Para quienes buscan trabajo, comparar ofertas y priorizar empleos formales puede marcar la diferencia en el bolsillo a fin de mes.
Análisis
El empleo en Lima creció a su mayor ritmo en cuatro años, pero la mayoría de nuevos puestos son de baja calidad. El subempleo por ingresos afecta a 1,7 millones de personas que trabajan mucho, pero ganan poco. El reto es que el crecimiento económico se traduzca en empleos formales y mejor pagados.
Impacto en Perú 💥
El aumento del subempleo significa que más personas trabajan largas jornadas, pero no les alcanza para cubrir la canasta básica, que supera los S/1.000 mensuales en Lima. Para quienes tienen empleos informales o subempleados, el ingreso mensual puede ser S/300 a S/500 menor que el de un empleo formal. Esto obliga a muchas familias a recortar gastos en alimentación, salud o educación. Los jóvenes y quienes reingresan al mercado laboral son los más afectados, ya que suelen aceptar sueldos bajos o empleos sin beneficios. Si tienes un trabajo informal, es clave revisar tus ingresos y buscar opciones de capacitación para acceder a mejores puestos. Para quienes emplean personal, comparar el costo de la formalización frente a los riesgos de la informalidad puede ayudar a tomar mejores decisiones. En los próximos meses, si la tendencia continúa, la presión sobre los salarios y el consumo familiar podría aumentar.