
Analisis
El informe del Ceplan no revela nada completamente nuevo, pero sí confirma algo más preocupante: el Perú ya no enfrenta problemas aislados, sino un sistema de riesgos que se retroalimentan. La criminalidad no solo crece, sino que se vuelve más sofisticada. La crisis política no solo genera inestabilidad, sino que impide responder a esos problemas. Y la desinformación digital agrava ambos fenómenos al debilitar la confianza pública. El verdadero riesgo no está en cada uno de estos factores por separado, sino en su combinación. Un país con alta inseguridad, baja legitimidad institucional y ciudadanos desinformados tiene menos capacidad de reacción ante crisis. Sin embargo, el informe también deja una idea clara: el Perú tiene oportunidades reales, pero no automáticas. Infraestructura como Chancay, la transición energética y la economía digital pueden ser motores de crecimiento, pero solo si existe una estrategia clara para aprovecharlas. El desafío no es identificar riesgos —eso ya está hecho— sino construir un Estado capaz de anticiparlos y gestionarlos. Sin esa capacidad, el país seguirá reaccionando tarde a problemas que ya conoce.
Un reciente estudio del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan) encendió las alertas sobre los principales riesgos que enfrentará el Perú en la próxima década.
El informe, titulado “Riesgos y oportunidades globales y nacionales para el Perú 2026–2036”, identifica 23 amenazas clave que podrían afectar la estabilidad del país, destacando la criminalidad, la crisis política y la desinformación digital como los factores más críticos.
Criminalidad en fuerte crecimiento
Las cifras son contundentes. Entre 2018 y 2024, la extorsión creció un 592%, generando pérdidas económicas que alcanzaron los S/35.000 millones solo en 2023.
En paralelo, los ciberdelitos siguen en aumento, con más de 20.000 denuncias registradas en 2025, reflejando una nueva dimensión del crimen en el país.
Crisis política y desconfianza
El informe también revela una profunda crisis de gobernabilidad. Actualmente, el 88% de la población muestra insatisfacción con la democracia, evidenciando una desconexión entre ciudadanos e instituciones.
Este escenario incrementa la incertidumbre y dificulta la implementación de políticas públicas sostenibles.
Riesgos ambientales y económicos
El Ceplan advierte además sobre problemas como la contaminación del aire en ciudades, eventos climáticos extremos, conflictos sociales que afectan la minería y el avance de economías ilegales.
Estos factores podrían limitar el crecimiento económico y agravar las brechas sociales en los próximos años.
Oportunidades para el crecimiento
Pese al panorama, el informe identifica 17 oportunidades clave, como la expansión de la economía digital, el uso de inteligencia artificial y la creciente demanda global de minerales estratégicos.
Asimismo, destaca el potencial de infraestructura como el puerto de Chancay, que ya moviliza cientos de millones de dólares y se perfila como un eje logístico en el Pacífico.
Brechas pendientes
Sin embargo, el Perú aún enfrenta importantes limitaciones. El país ocupa el puesto 83 en el Network Readiness Index 2024, lo que refleja debilidades en conectividad y capacidades digitales.
Ante ello, el Ceplan enfatiza la necesidad de fortalecer la planificación estratégica para anticipar riesgos y aprovechar oportunidades de alto impacto.
Fuente original: RPP