
Analisis
Los cambios propuestos en la minería no solo afectan a las empresas, sino también al país en general. Si se reducen las condiciones para invertir, es probable que disminuyan los proyectos formales que generan empleo e ingresos fiscales. Esto podría abrir más espacio a la minería ilegal, que opera sin controles y genera mayores problemas ambientales y de seguridad.
El desarrollo de un proyecto minero en el Perú puede tomar hasta 40 años desde la exploración hasta la producción, según estimaciones del Instituto Peruano de Economía (IPE). En ese periodo, los cambios políticos y regulatorios representan uno de los principales riesgos para la inversión.
Un proceso largo y lleno de incertidumbre
La actividad minera enfrenta múltiples obstáculos, como la tramitología, la incertidumbre regulatoria y los conflictos sociales. Estos factores convierten al sector en uno de los más complejos para invertir en el país.
En ese contexto, especialistas advierten que el principal riesgo no es solo encontrar recursos minerales, sino lograr que los proyectos se mantengan viables frente a los constantes cambios normativos.
Propuesta del Congreso genera preocupación
Recientemente, el Congreso ha planteado reducir el plazo de las concesiones mineras de 30 a 15 años, además de endurecer las condiciones para mantenerlas.
Sin embargo, expertos señalan que esta medida podría tener el efecto contrario al esperado, ya que la concesión es el punto de partida de cualquier proyecto minero.
Reducir su duración no aceleraría los procesos, sino que desincentivaría nuevas inversiones debido a la falta de tiempo para recuperar el capital invertido.
Impacto en la inversión minera
De acuerdo con MinEx Consulting, menos del 1% de los proyectos de exploración logra convertirse en una mina operativa.
Este dato refleja el alto nivel de riesgo del sector, que podría incrementarse aún más con cambios en las reglas de juego.
Riesgo de mayor minería ilegal
Especialistas advierten que limitar la inversión formal podría generar un efecto indirecto: el avance de la minería ilegal.
En regiones como Cajamarca, donde proyectos formales no se desarrollaron, la actividad ilegal ha crecido sin control, generando impactos ambientales, sociales y económicos.
Este fenómeno se repite en diversas zonas del país, donde la falta de inversión formal abre espacio a actividades sin regulación.
Un desafío para el futuro del sector
El futuro de la minería en el Perú dependerá de la estabilidad jurídica y de políticas que promuevan la inversión sostenible.
De no lograrse, el país podría enfrentar una menor inversión formal y un mayor crecimiento de actividades informales en el sector.
Fuente original: El Comercio
Fuente original: https://elcomercio.pe/economia/opinion/la-mineria-que-el-congreso-quiere-asfixiar-noticia/