Analisis
Esta medida busca reactivar la economía a través de la inversión pública, pero también evidencia un problema estructural: hay miles de proyectos sin financiamiento. Aunque los S/ 420 millones ayudan, siguen siendo insuficientes frente a una brecha de más de S/ 21,000 millones. El verdadero reto no es solo asignar dinero, sino mejorar la gestión y ejecución del gasto público para que las obras realmente se terminen y generen impacto.
El Gobierno incrementó el presupuesto público para la ejecución de obras en gobiernos regionales y municipios, mediante la asignación de casi S/ 420 millones a través de un crédito suplementario.
Este monto, establecido mediante el Decreto Supremo N.° 052-2026-EF, permitirá financiar 982 inversiones en todo el país. Las autoridades precisaron que los recursos no podrán ser destinados a otros fines.
Más de 12,500 proyectos sin financiamiento
La transferencia se realiza en un contexto crítico para la inversión pública en el Perú. Actualmente, más de 12,500 proyectos en ejecución no cuentan con financiamiento suficiente para su culminación.
Según datos del Ministerio de Economía y Finanzas, esta brecha asciende a S/ 21,000 millones, afectando principalmente a gobiernos locales.
Problemas en la ejecución del gasto público
Especialistas advierten que esta situación responde a una mala planificación presupuestaria en años anteriores, lo que ha generado una fragmentación del gasto público.
Esta "atomización" del presupuesto ha impactado sectores clave como transporte, salud, saneamiento y educación, dificultando la finalización de obras importantes.
Nuevas transferencias para reactivación económica
Además, el Ejecutivo autorizó una transferencia adicional de S/ 58.2 millones a favor de diversos gobiernos locales.
Estos recursos serán destinados a 33 proyectos vinculados a sectores como saneamiento, salud, transporte, educación, agropecuaria y seguridad, con el objetivo de impulsar la reactivación económica.
Objetivo: impulsar inversión y empleo
El Gobierno busca que estas medidas contribuyan a dinamizar la economía, generar empleo y cerrar brechas de infraestructura en distintas regiones del país.
No obstante, expertos coinciden en que se requiere una mejor gestión del gasto público para asegurar la ejecución eficiente de los proyectos y evitar futuras brechas de financiamiento.